Datos científicos sobre el poder de la meditación

 

En la actualidad las prácticas alternativas de la salud se han vuelto un referente de las nuevas generaciones, las personas ya no se conforman con los beneficios que la medicina moderna ofrece. Bajo este panorama, una de las opciones más populares para conseguir un bienestar integral es la meditación, práctica milenaria que ya ha sido adoptada por occidente como propia.

Existen diferentes tipos de meditación, como la Kundalini, Vipassana o la Zen, pero sin importar cuál sea, todas buscan alcanzar un estado físico de descanso profundo que cambie las respuestas físicas y emocionales al estrés o a las experiencias que deprimen nuestro estado físico, mental y emocional.

La falta de tiempo para realizar actividades recreativas, el trabajo rutinario, el ruido, o la contaminación, son factores que se traducen en estrés, lo que constituye un impedimento para alcanzar una vida plena. Por ello, la meditación es una excelente forma para mejorar la calidad de vida en una época donde el tiempo libre es escaso.

Meditar no requiere invertir dinero, y solo necesitas dedicarle entre 5 y 15 minutos de tu día, además, puedes hacerlo en tu oficina o en la sala de tu casa. Lo que sí exige está práctica es disciplina, para tener como resultado un cambio para mejorar nuestra vida diaria.

Gracias al interés de los investigadores por develar los misterios del cerebro, cada vez son más los beneficios de la meditación que están siendo comprobados científicamente. Estos son algunos datos que los expertos han descubierto y que avalan esta práctica alternativa como benéfica para la salud.

  • El Journal of Neuroscience, una respetada publicación científica con 20 años de experiencia, publicó en un informe que la meditación alivia el dolor, y lo hace sin usar el mecanismo de producción de opiáceos naturales, como las endorfinas. Esto quiere decir que, aún sin estos compuestos, la meditación puede tener un efecto analgésico.
  • Por otra parte, un estudio realizado por la Dra. Sara Lazar, quien trabaja en el Hospital General de Massachusetts y para la Universidad de Harvard, demostró que la meditación constante transforma la fisiología de tu cerebro en distintas regiones, lo que se traduce en beneficios mentales y emocionales como:

– El crecimiento de la glándula posterior que regula la divagación mental y la autoestima.

– El desarrollo del hipocampo izquierdo que ayuda en el aprendizaje, la comprensión y la memoria.

– El cambio en el músculo temporoparietal que regula de mejor forma la empatía y la compasión.

Esperamos que después de haber revisado la información anterior te sientas motivado para hacer de la meditación una práctica constante en tu vida. Estamos seguros que tu cuerpo y mente te lo van a agradecer.