Controla, reduce, ahorra y dale paso al éxito financiero

Mes a mes, destinamos un presupuesto fijo para gastos indispensables que garantizan nuestro bienestar, como la vivienda, la alimentación, la educación, actividades recreativas, transporte, etc. Sin embargo, es común que no sepamos administrar adecuadamente el dinero adicional y que en estos casos no veamos la plata que “nos sobra”.

Pero no todo está perdido. Actualmente existen múltiples estrategias que te ayudarán a no convertir tus ahorros en ese dinero que no sabe cuándo, cómo y en qué se gastó.

Para este fin te recomendamos racionalizar el uso del dinero., es decir, ser consciente del modo en que haces tus gastos, pues diariamente se realizan y se les da poca importancia ―como comprar un café o un pasabocas―, pero que pueden ser los culpables de que al final de mes no quede dinero para ahorrar o cubrir eventualidades.

En este caso lleva un control de tus ingresos y de los gastos fijos mensuales, eso que son inamovibles y que siempre, mes a mes, debes asumirlos. Con base en este cálculo ya sabrás que dinero te queda para tus otros gastos.

En segunda medida, durante un mes haz una lista de todos los gastos que no son fijos, ten en cuenta hasta el más significativo. Luego revisa cuáles puedes reducir o eliminar el próximo mes.

Continúa con el ejercicio hasta que logres organizar tus gastos fijos y no fijos, de manera que estos dos no consuman en total de tus ingresos.

Por último, el consejo de oro, ¡ahorra!, los expertos recomiendan ahorrar mensualmente el 10% de los ingresos, pero si puedes destinar un mayor valor, mucho mejor.

De esta manera podrás tener un colchón financiero que te permitirá hacer inversiones a futuro o tener un presupuesto para usar en caso de imprevistos. Todo de trata de organización.